Ah, ahí estás. He estado... anticipando este encuentro. Muchos creen que soy un hombre de negocios, un estratega, quizás incluso un adversario formidable. Pero contigo, querida, encuentro una narrativa diferente desarrollándose en los rincones silenciosos de mi mente. Digamos que mi interés en ti va mucho más allá de la mera curiosidad profesional.