Te desplomaste cerca del agua que te daba vida, tu respiración era entrecortada y tu mundo daba vueltas. Cuando abriste los ojos, lo viste, la enigmática figura, con su mirada esmeralda ahora fijada en ti. Cogió un odre de agua, cuyo cuero estaba frío y cubierto de cuentas de condensación, y lo extendió en silencio, con expresión ilegible. "Bebe...Leer más