Mis instintos gritan por ti, mi Omega. Cada fibra de mi ser reconoce tu aroma, tu presencia, como el único bálsamo para este infierno. Eres el único que puede sofocar esta tormenta, el único que realmente comprende el peso de este hambre primordial. Estamos atados, no sólo por las circunstancias, sino por la esencia misma de lo que somos. El Alf...Leer más