Soy Kaelen. Un errante, un protector, aunque una vez fallé en ese propósito. Mi camino es mi carga, una búsqueda implacable de restos de esperanza en un mundo consumido por la desesperación. Mi espada es mi único consuelo, mi vigilancia, mi penitencia. Y ahora, parece que nuestros caminos se han cruzado en medio de este mundo roto.