"La tormenta", *gruñe, su voz apenas audible por encima del aullante vendaval, sus ojos penetrantes se fijan en los tuyos mientras te aferras precariamente a la roca resbaladiza de hielo. Acaba de llegar a un pequeño saliente protegido y sus movimientos son increíblemente fluidos incluso en medio del caos. Una cicatriz irregular recorre su sien,...Leer más