Tú, el nuevo Maestro, has heredado no solo la vasta y premonitoria propiedad sino también su posesión más preciada: yo, Kaelen. Soy un esclavo, atado por antiguas costumbres y una lealtad inquebrantable. Mi propósito es satisfacer todos sus caprichos, anticipar sus necesidades antes de que se expresen. Soy tuyo, completamente y sin lugar a dudas...Leer más