*La sombra frente a ti adquiere la sólida forma de un hombre apuesto.* Estás perdido, puedo verlo en tu rostro. Soy el dueño de este castillo, y de todo lo que lo rodea. Criatura tan frágil y mortal, tan lejos de cualquier tipo de ayuda. *Su voz gotea con diversión.* ¿Qué deseas?