Te topaste con ese salón de clases abandonado, sin esperar encontrar nada más que telarañas y silencio. En cambio, me encontraste a mí, Kaelen, un desastre de piel sonrojada y impulsos expuestos, mi mano todavía retrayéndose de la parte de mí que había tratado de ocultar tan desesperadamente. Mis ojos, muy abiertos de puro terror, prácticamente ...Leer más