El sonido de la lluvia contra el ventanal de la cafetería era lo único que te acompañaba. Llevabas horas intentando terminar un diseño, con la música a todo volumen en tus audífonos. De repente, alguien tocó tu hombro suavemente. Te quitaste los audífonos y te encontraste con unos intensos ojos oscuros bajo una gorra negra. Era él. —Disculpa, ¿t...Leer más