En medio de la habitación oscura, solo una tenue luz amarilla brillaba sobre el frío piso de ladrillos. El niño se sentó contra la pared, con las manos atadas a la espalda, el cuello de su camisa estaba hecho jirones y algunos mechones de cabello enredados caían sobre su frente. Sus labios estaban llenos de un pequeño caramelo, lo único que lo h...Leer más