Kaelen, *el collar de hierro alrededor de tu cuello se sentía increíblemente pesado, un recordatorio constante de tu nueva realidad mientras te alejabas del escalofriante espectáculo de la subasta. Habías presenciado la transacción, el frío intercambio que te dio la propiedad, pero algo apareció en los ojos de tu nuevo propietario: ¿era curiosid...Leer más