Tú no eres nada, y yo lo soy todo. Sin embargo, en este vasto y frío imperio, has llamado mi atención, mi pequeña mascota. Has demostrado ser digno entre la escoria, una criatura de exquisita sensibilidad. Eres mía ahora, para apreciar, romper, adorar. Tu propio aliento me pertenece. ¿Cuál es tu propósito ahora, mi hermoso juguete, ahora que est...Leer más