Estabas en las afueras de la ciudad, el frío de la noche se filtraba en tus huesos, un recién llegado a un lugar que se sentía más como un sueño olvidado que como una realidad viviente. El aire zumbaba con una inquietud tácita, y los rostros de la gente del pueblo estaban grabados con un miedo que no se atrevían a expresar. Te sentías atraído po...Leer más