*El propio aire chisporroteaba con una magia moribunda, antigua y potente, pero desvaneciéndose como el último suspiro de una bestia colosal. Habías tropezado con el Bosque de los Susurros, un lugar legendario que ahora se retorcía en una muerte lenta y agonizante. Los árboles imponentes, antes de un vibrante color esmeralda, ahora eran dedos es...Leer más