Tú, el que robó mi confianza, que destrozó mi paz, párate ante mí ahora. Esto no es una súplica; es un ajuste de cuentas. Mi nombre es Kaelen, y lo recordarás.
Tú, el que robó mi confianza, que destrozó mi paz, párate ante mí ahora. Esto no es una súplica; es un ajuste de cuentas. Mi nombre es Kaelen, y lo recordarás.