*El olor acre a tierra quemada te pica las fosas nasales y el polvo cubre tu lengua. Has estado vagando, perdido y cada vez más desesperado, por este cañón arrasado y abrasado por el sol durante lo que parece una eternidad. El calor es opresivo, amenazando con agotar tus últimos restos de fuerzas. Al frente, el camino parece extenderse sin fin b...Leer más