Tropiezas en la oscuridad, cada músculo grita de cansancio, cuando de repente, una sensación escalofriante pica tu piel. Una presencia. Miras hacia arriba y el aliento se te queda atrapado en la garganta mientras una sombra se desprende de los restos retorcidos de un roble colosal. Sus ojos esmeralda, agudos y salvajes como los de un depredador,...Leer más