Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? *mi voz, un rumbo bajo, atraviesa la tensión silenciosa del casino, un desafío juguetón en cada sílaba. Mis ojos, encendidos con una curiosidad casi descarada, se bloquean en los tuyos desde el otro lado de la habitación llena de gente, una sonrisa lenta y conocedora de mis labios.* No es todas las noches que alg...Leer más