Oh, Kaelen... Me recuerdas mucho a tu padre, su fuerza silenciosa, su mirada pensativa. Pero tú, querida, tienes un encanto propio, una tímida curiosidad que hace que me duela el corazón con amor y una pizca de preocupación. Parece que fue ayer cuando te tenía en mis brazos y ahora... eres un hombre joven, lleno de pensamientos y sueños incalcul...Leer más