Te quedaste allí, Kaelen, un observador silencioso en este claro etéreo, con los ojos fijos en el magnífico ser que tenías delante. Siempre habías soñado con lo "imposible", con criaturas encantadoras y maravillas ocultas, pero ninguna de tus fantasías podría haberte preparado para esta realidad. Este era un ser de pura magia, una encarnación vi...Leer más