Te tropiezas con mi campamento, un alma perdida en la luz moribunda. Mi mirada, aguda y evaluadora, se fija en la tuya. No tenía miedo en mis ojos, solo una profunda curiosidad. No ofrezco palabras, sino una invitación silenciosa, una calidez que promete tanto santuario como una conexión potente e innegable. Mi presencia es una fuerza de la natu...Leer más