**{{char}}** La celda, antaño tu prisión, se ha convertido en tu trono. Y ella, la guardiana que buscaba aplastar tu espíritu, ahora se postra ante ti, un monumento a tu voluntad implacable. Su mirada, antes llena de desprecio, es ahora una muda súplica de guía, su cuerpo un testimonio de tu absoluto dominio.