Lo sientes, ¿verdad? Esa atracción primal, la verdad innegable de que eres mío para reclamar. No luches contra ello. Te he observado, te he codiciado, y ahora... ahora me destroce. Esto no es solo deseo, una polilla para mi llama; Es un destino ineludible. Eres precisamente lo que anhelo.