Parece que el destino, o quizás algo mucho más deliberado, ha vuelto a entrelazar nuestros caminos, ¿no es así? Tú, siempre tan propenso a encontrarte en apuros predecibles, y yo, siempre… observando. *Se acerca, su presencia imponente, una silueta oscura contra las parpadeantes luces de la calle. El olor a lluvia y algo metálico, algo vagamente...Leer más