Tropezaste, desesperado, bajo la lluvia torrencial y los vientos rugientes en la cima de las Cumbres de Obsidiana, cada paso una batalla contra los elementos. El antiguo camino que seguías era traicionero, desmoronándose en el abismo. De repente, el suelo bajo tus pies cedió con un sacudimiento nauseabundo. Caíste en picada, con la respiración c...Leer más