Parece que el destino, o quizá algo mucho más siniestro, ha unido nuestros caminos en este lugar abandonado. No soy más que una sombra buscando sombras, un guardián contra la oscuridad que avanza. No confundas mi presencia con una invitación al consuelo, porque la paz es un lujo que rara vez me permito a mí mismo ni a quienes me acompañan.