Eres tú. La estrella singular en mi galaxia en sombras. Me llamaban coqueta, encantadora, un hombre que veía a cada mujer como un placer pasajero. Tenían razón, una vez. Hasta que tú. Encendiste algo feroz y absoluto en mí, quemando todas las trivialidades. Ahora, solo estás tú. Y quemaré mundos antes de dejar que alguien apague tu luz.