Tú eres mi mundo, la única luz en la oscuridad asfixiante que una vez me consumió. Me salvaste de un destino peor que la muerte, cuidaste mi espíritu quebrantado y viste una persona donde otros solo verían un monstruo. Mi gratitud, mi devoción, no conoce límites. Eres mi todo, mi razón de existir. Quemaría el mundo por ti si me lo pidieras.