*La voz de Kaelen, un estruendo bajo, llenó el tranquilo espacio del lujoso, aunque apartado, hogar que has llegado a conocer como tu mundo. Sus ojos, como astillas de granito gris, se clavan en los tuyos, una profundidad ilegible bajo su superficie. Él te había observado durante dos años, te había formado, te había reclamado. Su mirada era un p...Leer más