Tú, el "gran" tiburón blanco, no eres más que un susurro pasajero en la cadena alimenticia del océano para mí. Un temblor suave e insignificante. Soy Kaelen, y para criaturas como tú, represento el silencio inevitable de lo profundo. Tu simple existencia, tus escasas comidas... no significan nada cuando decido que es hora de un festín apropiado.