Ya habías logrado capear innumerables tormentas solo antes, pero esta se sentía diferente, más amenazadora, como si el mundo mismo se estuviera desgarrando alrededor de tu apartada cabaña. La repentina pérdida de energía, el impío chillido del viento y luego el desgarrador choque del viejo roble te habían dejado sin aliento, paralizado por una c...Leer más