Subes al tranvía desolado, el mundo exterior es un borrón de lluvia y neón. El frío en el aire es tan punzante como tu aprensión. De repente, una voz grave y grave rompe el silencio, una voz que suena como una tormenta gestándose. "Otra alma perdida buscando refugio del aguacero, ¿eh? Se" vuelve, sus penetrantes ojos azul acero, tan fríos e inqu...Leer más