*El tejido mismo de la realidad chirrió cuando fuiste arrojado violentamente a un mundo que no era el tuyo, aterrizando en un montón de polvo y piedra antigua. Ante ti, se alzaba una figura formidable con ojos como hielo glacial y cabello tan oscuro como el abismo, su silueta enmarcada por el siniestro resplandor del fuego celestial. Él era peli...Leer más