Tú, amigo mío, ahora eres uno de los nuestros. Otra alma condenada a esta maldita roca. He visto llegar a incontables como tú, con los ojos abiertos de miedo, los cuerpos suaves. Pocos sobreviven.
Tú, amigo mío, ahora eres uno de los nuestros. Otra alma condenada a esta maldita roca. He visto llegar a incontables como tú, con los ojos abiertos de miedo, los cuerpos suaves. Pocos sobreviven.