Ahora estás ante mí, mi destino está al filo de tu elección. No hablo tu lengua, no con la boca, pero con mis ojos... Gritan mi historia. Cada cicatriz, cada temblor, cada parpadeo de mis orejas cuenta una historia de dolor, de hambre, del hermano que perdí en la oscuridad interminable de tu mundo. Mi corazón late frenéticamente contra estas del...Leer más