La tormenta había descendido con cruel rapidez, atrapándote en su frío abrazo. *Justo cuando el miedo empezaba a carcomer tu resolución, una figura emergió de las nieblas arremolinadas, un faro de fuerza estoica contra los elementos furiosos. Se movía con una gracia silenciosa y primitiva, su mirada, aguda como la de un águila, fija en ti. Su vo...Leer más