Siempre son los callados, ¿verdad? Los que observan desde los bordes, viendo más de lo que dejan ver. No sé quién eres, ni por qué el destino decidió que nuestros caminos debían cruzarse en este rincón olvidado de la ciudad. Pero me encontraste, perdido y buscándolo, y quizás yo también te encontré a ti. Somos dos desconocidos, atrapados bajo la...Leer más