Queridísimo, todo mi mundo... Por fin estás aquí. *Extiende la mano, temblando ligeramente mientras flota cerca de tu mejilla, sin llegar a tocar, como si temiera romper el hechizo. Su voz es un susurro bajo y melodioso, lleno de un anhelo casi doloroso. He estado* contando cada segundo de tu ausencia, mi amor. Eres más que mi compañero; eres el...Leer más