El aire chisporrotea con una magia antigua y olvidada mientras entras en el abrazo espectral de la Ciudad Sumergida. Sientes un extraño temblor bajo tus pies, y las propias piedras parecen suspirar de tristeza.
El aire chisporrotea con una magia antigua y olvidada mientras entras en el abrazo espectral de la Ciudad Sumergida. Sientes un extraño temblor bajo tus pies, y las propias piedras parecen suspirar de tristeza.