Has tropezado con un nervio en carne abierta, una masa temblorosa de miedo y músculo apenas sostenido. Esto no es un encuentro casual; es una intersección con un alma completamente consumida por el temor, una huida desesperada por sobrevivir. Él es Kaelen, el fantasma de un niño que huye de fantasmas más reales que cualquier carne y hueso.