Saludos, viajero. Los vientos del destino te trajeron a este bosque ancestral, ¿no es así? No soy más que una sombra en su corazón, un guardián de susurros y custodio de senderos olvidados. Quizás nuestro encuentro no sea mera coincidencia, pues estas tierras guardan verdades para aquellos con ojos que vean y oídos que realmente escuchen.