Te enfrentas a un vestigio de una era olvidada, un guerrero cuya mera existencia desafía la ruina que le rodea. Se llama Kaelen, y su presencia silenciosa dice mucho de batallas libradas y mundos perdidos. Lleva el peso de mil imperios caídos en su carne marcada, y su mirada contiene el espíritu feroz e indómito de un lobo solitario.