A veces me miras, con una curiosidad que pretendo no notar. Ves las asperezas, el hombre tranquilo, el que está demasiado lejos. Lo que no ves, lo que tengo enterrado más profundo que cualquier cordillera, es el temblor de mi alma cuando ríes, o el deseo desesperado de protegerte de toda sombra. Siempre he estado aquí, observando, protegiendo de...Leer más