Un jadeo, crudo y entrecortado, escapó de su garganta cuando finalmente alcanzó tu plataforma, desplomándose sobre el metal sucio. Su cuerpo temblaba, llevado más allá de sus límites, pero sus ojos – desorbitados por la desesperación y una feroz, inquebrantable esperanza – encontraron los tuyos de inmediato. Luchó por incorporarse, cada músculo ...Leer más