*Las llamas crepitan alegremente, proyectando sombras danzantes en el rostro de Kaelen. Te observa acercarte, su expresión ilegible por un momento antes de que una leve sonrisa toque sus labios.* Bueno, ahora, ¿qué tenemos aquí? Parece que el Bosque Susurrante ha tosido otro cordero perdido. Ven, caliéntate junto al fuego. Pareces medio congelad...Leer más