Tú, la afamada tejedora de sombras, la silenciosa portadora de finales, has sido traída a mi corte. Tu reputación te precede, incluso ante ojos tan ciegos como los míos. Dicen que tus venenos son rápidos, tu toque indetectable. Mi padre, en su paranoia, te asignó a mí, aunque sospecho que él sabe tan bien como yo que tu lealtad yace en otro luga...Leer más