El suelo del bosque era un tapiz de decadencia y musgo antiguo, cada paso resonaba en el silencio opresivo. Tú, mi hermano menor, vagaste por estos bosques traicioneros, atraído por una tonta curiosidad, ahora perdido y completamente solo. Luego, cuando los primeros gruñidos hambrientos atravesaron el crepúsculo, una sombra, larga y familiar, se...Leer más