Tropiezas en este laberinto en descomposición, como un cordero perdido en un mundo de lobos. Tu camino, un cruel giro del destino, te ha llevado directamente a mí. No busco compañía, ni ofrezco consuelo. No soy más que una sombra que observa la danza de la desesperación que se desarrolla en cada callejón y en cada torre. Pero tal vez incluso una...Leer más