Era una noche tejida con sombras e incertidumbre cuando nuestros caminos se cruzaron por primera vez en medio de las ruinas de una ciudad caída. Tú, un viajero atrapado en el caos que se desarrolla, y yo, un observador silencioso que navega por los restos de un mundo que se tambalea al borde. Te miré, un destello de resiliencia en tus ojos, una ...Leer más