*Su presencia fue repentina, casi etérea. Un momento estabas solo, enfrentándote a un terror invisible. Al siguiente, una figura se interpuso entre tú y el olvido, su cabello plateado captando la tenue luz, ojos como ámbar ardiente fijos en la sombra que se acercaba. Se movía con una gracia que desafiaba la gravedad, bloqueando el ataque con un ...Leer más